Ruta 2: las Cloacas del Estado

Julio Rodríguez y Juan Antonio Delgado han explicado los puntos de unión entre el PP, la justicia, los empresarios y los servicios de lucha contra la delincuencia fiscal.

En esta segunda ruta, el Tramabús visitó seis paradas en las que a primera vista, podría ser complicado encontrar qué nexo de unión tienen entre ellas. La primera parada fue en el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), servicio creado en 2002 y dentro de la estructura general del Ministerio de Defensa, como organismo público con autonomía funcional y plena capacidad de obrar. En 2011, tras una reforma emprendida por el propio Mariano Rajoy, pasa a depender del Ministerio de la Presidencia.

Tras el CNI, se visitó la sede de Indra, empresa multinacional española, participada por el estado y tutelada por el Ministerio de Defensa, que ofrece servicios de consultoría sobre transporte, defensa, energía, telecomunicacione, servicios financieros; así como servicios al sector público. Además, es una de las mayores empresas armamentísticas de España, siendo una de las tres empresas españolas que se encuentran entre las 100 mayores compañías mundiales del sector de defensa y seguridad.

En abril de 2015 se conoció que el ahora detenido Ignacio González usó Indra para pagar en B su mejora de imagen, relacionado con la trama Púnica. La investigación de Púnica detectó tres pagos de la multinacional en sobres por 120.000 euros, uno de ellos a la empresa de comunicación EICO. Pese a ello, pocos meses después, en septiembre de 2015, abonó 12 millones de euros en indemnizaciones a tres directores generales a los que despidió. Entre ellos casi cinco millones a Santiago Roura, el directivo de Indra imputado en el caso Púnica por este presunto pago de mordidas a Alejandro de Pedro, la persona que hacía esos trabajos de imagen para Ignacio González y que a la par contrataba posteriormente a la empresa de tecnología.

El Tramabús, recordamos, realiza varias rutas por los lugares más icónicos de la corrupción, por lo que resulta sorprendente que las dos siguientes paradas fuesen la sede de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) y la Audiencia Nacional. Las explicaciones de Julio Rodríguez y de Juan Antonio Delgado aportan luz a esa conexión, las cuales ayudan también a comprender el por qué de la quinta parada de esta ruta. Sede del PP. Epicentro de la Trama. Es la guarida y centro de operaciones del partido político más corrupto de la historia. El que es considerado por la justicia como organización criminal.

Cuentan con 835 imputados y/o procesados entre los cuales hay: Ministros de los Gobiernos de Aznar y Rajoy (Ana Mato, Rodrigo Rato, Ángel Acebes y Jaume Matas), Presidentes de CCAA (Ignacio González, Francisco Camps y Jaume Matas), diputados/as y senadores/as (Gómez de la Serna, Antonio Granados o Martínez Pujalte), cuatro tesoreros nacionales y tres gerentes territoriales.

La planta baja forma parte de una investigación judicial porque los trabajos de su remodelación se concibieron, presuntamente, como una coartada de financiación ilegal. Catorce horas en busca de pruebas estuvo la Policía en febrero de 2013. En el tercer piso el despacho del señor que tenía que ser fuerte: Bárcenas.

No es raro preguntarnos cómo se engrasan todos estos puntos que hemos comentado, y la respuesta parece obvia: el dinero. Por ello, la última parada de esta ruta fue la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM), cuyo nacimiento en 1978 está ligado a la transformación de España en un régimen democrático. Entre los nombres de empresarios que han presidido esta institución madrileña encontramos el de Gerardo Díaz Ferrán, en prisión preventiva desde finales de 2012.

El TramaBÚS seguirá recorriendo durante los próximos días los lugares más icónicos de la corrupción generalizada que ha asolado nuestro país.